El miedo a los TRANSGÉNICOS

El miedo a los TRANSGÉNICOS

Hace unos días me quedé muy sorprendida al escuchar algunas definiciones sobre los transgénicos que daba la gente cuando la entrevistaban por la calle. No solo se ignora el significado de transgénico, sino que se confunde completamente el concepto cuando intentamos dar una definición de los mismos.




Definiendo los organismos modificados genéticamente

Un transgénico es, sencillamente (aunque de sencillo tiene bien poco), un organismo modificado genéticamente en el que se han introducido uno o más genes procedentes de otro organismo. Por poner un ejemplo, se ha creado un tomate que resiste heladas introduciendo un gen anticongelante de un pez (Pseudopleuronectes americanus) en el tomate natural. Esto es un transgénico.

No obstante, hay otros tipos de organismos modificados genéticamente: los cisgénicos. Básicamente, un cisgénico es igual que un transgénico solo que el gen que se transfiere al organismo receptor es de la misma especie que el donador. Otro ejemplo: hay una especie de patata (Solanum bulbocastanum) que es naturalmente resistente a un parásito gracias a un gen que contiene. Lo que se hizo fue introducir este gen en otras variedades de patata. Esto es un cisgénico.

Existen otros tipos de organismos modificados genéticamente pero los dos anteriores son los que tienen una mayor importancia en alimentación.

Y aquí llega la pregunta del millón… ¿son perjudiciales los transgénicos?

Hace unos años se publicaba un artículo científico en el que se vincula el consumo de transgénicos con la incidencia de cáncer. Lo cierto es que finalmente la EFSA (Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria) desestimó dicho artículo por considerar que carecía de calidad científica suficiente y hoy en día no hay evidencias del supuesto perjuicio que pueden causar estos alimentos.




¿Qué pasa cuando como un transgénico?

Cuando comemos un tomate, ingerimos proteínas, hidratos de carbono, alguna que otra grasa y también sus genes. Y no por ello nos convertimos en tomate (no, no somos lo que comemos). Los alimentos que comemos no cambian nuestros genes, nuestro ADN. Si al tomate le hemos añadido un gen anticongelante de pez, nos vamos a comer los genes del tomate y el gen del pez sin que esto implique que nosotros vayamos a incorporar los genes de pez y tomate en los nuestros de ser humano.

Inciso. He de decir que aquí os estoy mintiendo un poco porque sí es probable que se transfieran genes de unos organismos a otros. Este fenómeno recibe el nombre de transferencia genética horizontal y es lo que sucede cuando distintas bacterias se transfieren genes de resistencia a antibióticos o cuando el patógeno causante de la malaria adquirió parte de nuestro genoma humano. Pero no os asustéis, esto puede pasar tanto con el tomate natural como con el pez-tomate transgénico y es siempre muy poco probable. Además, en nuestro cuerpo tenemos billones y billones de células y esto sucedería solamente en una de ellas… Ventajas de ser organismos pluricelulares.

No somos lo que comemos, aunque sí nos componemos de los nutrientes que ingerimos y procesamos en nuestro organismo.

Entonces, ¿le perdemos completamente el miedo a los transgénicos? Sí, con la condición de que hayan sido testados previamente. Os voy a poner un sencillo ejemplo  que me parece representativo del problema que nos atañe.

Cuando vamos por el monte y vemos un fruto desconocido no lo comemos por miedo a que nos produzca algún tipo de reacción alérgica o tenga propiedades perjudiciales para nuestra salud. Con los transgénicos pasa lo mismo; es necesario que cada vez que se cree un nuevo alimento transgénico se compruebe su inocuidad (alérgenos, toxinas) así como otras posibles reacciones secundarias (existen algunas moléculas que surgen de los genes y que son capaces de regular nuestro ADN). Una vez que se ha comprobado esto, los alimentos transgénicos no deberían suponer ningún problema para nuestra salud.




¿A que ya no os da tanto miedo comer un alimento transgénico? Además, fijo que con tanto hablar de comer os ha entrado el hambre, así que he pensado que ya que hacer un transgénico es muy complicado podéis experimentar en la cocina con alguna receta un poco más sencilla. Aquí os dejo el enlace al vídeo de Cocina con Olaya y Pelayo, por si os animáis a hacer una banana-kiwi.

 




Referencias

Aminoglycoside 3’‐phosphotransferase II (APH(3′)II): Review of its safety and use in the production of genetically engineered plants.

Evidence of Massive Horizontal Gene Transfer Between Humans and Plasmodium vivax.






2 pensamientos sobre “El miedo a los TRANSGÉNICOS”

  • ¡Genial! A pesar de haber muchas palabras lo he analizado de
    un tirón y he bajado a la zona de comentarios directamente para agradecerte
    esta entrada, genial ! Enhorabuena

  • ¡Genial! A pesar de tener muchas palabras lo he estudiado
    de un tirón y he bajado a la zona de comentarios directamente para agradecerte esta entrada,
    impresionante ! Enhorabuena

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